domingo, 21 de octubre de 2012















NO EXISTE UN MONOGRAFÍA QUE DE CUENTA DE LA HISTORIA DE ESTA CIUDAD DE 314 AÑOS, TAMPOCO HAY MUSEO

(Por: David Meza Ramírez)


La historia de los pueblos se puede guardar de muchas maneras o de muchas formas, lo más tradicional es la forma escrita, por ser la más antigua después de la tradición oral, las historias de las ciudades deben guardarse por muchas razones, la principal es por identidad.

También existen archivos fotográficos, de video, o museográficos, en un museo pues. Lo importante es que la historia no se pierda, que se guarde, perdure y que pueda impactar de manera positiva en las nuevas generaciones.
Dice un viejo adagio que los pueblos que no saben de dónde vienen tampoco saben para donde van y eso parece estar sucediendo en Sonoyta, dónde pocos son los que conocen a ciencia cierta y con datos fidedignos la historia de este pueblo.

FOTO DE LA OFICINA DE MIGRACIÓN EN SONOYTA
Recientemente las autoridades municipales llevaron a cabo el festejo de los 314 años de fundación de este terruño, otrora bastión agrícola, comercial e importante puerto fronterizo que da cuenta de las más inverosímiles historias, como aquella que narra las andancias de Al Capone por este corredor o las de la tribu Pápago y los huesos de dinosaurio encontrados en las inmediaciones de la laguna de Quitovac.

Un gran esfuerzo realizaron desde las oficinas de Acción Cívica y Cultural que atinadamente dirige el joven Licenciado Abraham Cáñez, en coordinación con la Casa de la Cultura, a cargo de la Señora Coyito Sotelo; se dieron a conocer algunos datos históricos, se realizó la exposición de una remembranza fotográfica, Don Octavio Celaya, expuso sus artículos de su museo particular, la gente de Quitovac danzaron al sol y a la lluvia, disfrutamos de la danza del venado y se concluyó con una exposición gastronómica, lastimosamente todo esto no es suficiente.

Hoy la magia del internet permite encontrar con facilidad  las tareas de secundaria y preparatoria en referencia con la historia de Sonoyta, antes era mucho más difícil encontrar datos, libros, enciclopedias que hablaran de la fundación de este pueblo y de su devenir, recuerdo mis tiempos de estudiante en el COBACH, el único que tenía respuestas era Don Juan de Dios Arvizu, a él había que acudir, pero Don Juan ya se nos adelantó en el camino y aquí aprovecho para hacer un paréntesis y preguntarle a la familia del Maestro Arvizu si tienen guardadas sus memorias por escrito y si no las tienen, muy bueno sería conservarlas y en un futuro no muy lejano compartirlas con este pueblo que él tanto quiso.
LA POPULAR "CHAVINDA" TODO UN PERSONAJE EN ESTE
PUEBLO (FOTO DTOMADA DE LA TÉSIS DE GUILLERMO CASTILLO)

No solo Don Juan sabía de historia de Sonoyta, hay muchas otras familias y muchas otras personas de la juventud acumulada que bien pudieran compartirnos esos tesoros que son sus recuerdos. Volviendo al asunto de la historia de este pueblo, hoy en día, a 314 años de distancia, no existe una monografía oficial, un referente bibliográfico completo y debidamente fundamentado que nos permita acudir con toda libertad y confianza para conocer cuál ha sido el diario acontecer de este jirón del desierto Sonorense; y no existe simplemente porque nadie lo ha escrito.

La empresa no es fácil, nadie ha dicho que lo sea, pero en algún momento se tiene que iniciar y entre más pronto mejor. Corresponde a las actuales autoridades municipales buscar las mejores estrategias para consumar este viejo anhelo de muchos sonoytenses que preocupados ven cómo pasan los años y nada se hace al respecto, un pueblo de 314 años que ni siquiera tiene un museo, donde sus jóvenes no saben que significa el vocablo Sonoydag, donde las personas de nueva vecindad tienen más influencia en las costumbres y tradiciones locales, las modifican e incluso muchas veces imponen las propias, vivimos en un pueblo estigmatizado por la nota roja, dónde las familias de antaño han sido marginadas, olvidadas y no son tomadas en cuenta en las decisiones de más alta relevancia social.

No desconozco algunos esfuerzos que en este sentido se han hecho, esfuerzos particulares por escribir, por guardar o coleccionar fotografías, o artículos para un museo, la gente es noble y sabe que el tema es importante y no quieren que se siga perdiendo la historia de Sonoyta. El momento es ahora, las autoridades tienen la palabra, el ciudadano presidente municipal Julio César Ramírez Vásquez, quien precisamente es descendiente de una de las familias fundadoras de Sonoyta seguramente tomará muy en serio el asunto, el que se fue también era de una familia de los fundadores, y dijo que al menos el museo sí lo haría, pero evidente es que no fue así.

El joven Abraham Cáñez, y la señora Coyito Sotelo también serán parte importante de los esfuerzos que se hagan para cuidar y preservar la historia de San Marcelo de Sonoydag, tienen tres años para dar resultados, la sociedad está, estamos listos para colaborar en la medida de las posibilidades, que cada quien haga lo que le corresponde hacer, pero la cita con la historia ya no se puede postergar.

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