(Por: David Meza Ramírez)
El Gobierno Municipal que encabeza Julio Ramírez se encuentra colapsado financieramente, no tiene dinero para pagar nómina mucho menos para empezar a hacer obras. Para dar cuenta de la última de las obras municipales que se realizó
en Sonoyta, debemos remontarnos al mes de agosto de 2011, cuando por medio de
un boletín de prensa el gobierno del Licenciado Quiroz dio a conocer la pavimentación de la calle Dr.
Olivares, la que cruza a un costado de Cruz Roja, de eso hace 14 meses, desde
entonces y hasta la fecha no se han inaugurado obras en esta frontera, obras
realizadas por el gobierno municipal.
La muestra más clara de esta
inactividad de la administración se vio reflejada en el “tercer informe de
gobierno” del Licenciado Quiroz, el cual se tradujo en un escueto discurso
improvisado, donde no se mencionaron cifras, acciones de gobierno ni nada en
particular, solo una verborrea incoherente y tartamudesca, no había nada que
informar.
| QUIROZ, EN SU ÚLTIMO INFORME DE GOBIERNO NO TENÍA QUE INFORMAR... |
El Gobierno actual lo encabeza el
priísta Julio Ramírez Vásquez, quien dice tenía una noción de que encontraría una
administración con graves problemas financieros, lo que nunca se imaginó es
hasta qué grado estaba el problema.
La realidad les ha caído como balde de agua
fría a los nuevos gobernantes quienes ya se enfilan rumbo a su segundo mes de
gobierno y todavía no hayan la punta de la madeja. Los problemas para pagar la
nómina se han hecho patentes en estas primeras quincenas, los sueldos han
llegado con miles de dificultades, a cuentagotas, y con los retrasos de algunos días, la
última, más de una semana, para los trabajadores que menos ganan, los de abajo,
los de más arriba todavía no cobran su último cheque.
No menos de uno de los nuevos
funcionarios se encuentran “incómodos” por decirlo de manera suave, con esta situación
de la falta de recursos y el atraso de sus cheques quincenales, por un lado
están los que no tenían trabajo y por lo mismo les urgen el dinero y por otro
lado aquellos que dejaron sus empleos estables y de buen ingreso para venir a
aventurar en este nuevo proyecto, en ambas posiciones la única manera de
alentar al positivismo y de retomar el deseo de servir, es la llegada del famoso “cheque verde” la saliva ya no
pega.
Aun así no queda de otra más que “aguantar
vara” y esperar que los pagos se regularicen a la brevedad, que el Ayuntamiento
empiece a estabilizarse poco a poco para que los recursos fluyan. En cuanto a
esperar que el gobierno municipal empiece a hacer obra para antes de fin de
año, sería utópico, aunque no imposible. En las arcas estatales no hay mucho
que “rascar” aun así, se encuentran programados en el presupuesto de egresos
del 2012 algunos millones, cuatro aproximadamente, que debieron haber
aterrizado ya en Tesorería Municipal, ese dinero, viene etiquetado (o debería de venir) para la
remodelación del Palacio Municipal y algunas pavimentaciones, y las voces en el
pasillo del ayuntamiento coinciden, para lo que sea, pero que lleguen los
billetes. Es por eso que ni siquiera se han pintado las paredes del Palacio
porque se está en espera de que llegue ese dinero que es precisamente para
darle una nueva cara al muy desgastado edificio municipal.
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| EL TESORERO JOSÉ RAMOS, BATALLANDO PARA PAGAR NÓMINA CADA 15 DÍAS |
Por lo pronto todo está parado, los eventos públicos han salido muy austeros, pero han salido, la inactividad y
la parálisis gubernamental es producto de la falta de dinero, de eso no hay
duda, pero tendrá que llegar el momento en que las aguas se estabilicen, el
tesorero José Ramos busca estrategias junto con el alcalde para tratar de salir
del atolladero en que se encuentran, pero la llegada de las quincenas les roba
el sueño y la tranquilidad, no terminan de pagar una cuando ya tienen la otra
encima. También está el asunto de los próximos pagos de aguinaldos en
diciembre, que pareciera falta mucho pero que según la ley deben de tener
listos para el día 15 de ese último mes del año, en un poco más de 50 días tendrán
que estar listos esos recursos, el camino es el mismo, el tradicional, el
Gobierno de Sonora sale al paso con un préstamo, aquí en el municipio de
aproximadamente 3 millones de pesos, y a seguir endeudando al gobierno municipal,
de por sí ya bastante endeudado.
Por eso las obras públicas se van a tardar, las
promesas de campaña y los compromisos que entabló el ahora presidente Julio
Ramírez con la ciudadanía tomarán tiempo, ¿cuánto? No lo sabemos pero el
panorama no se vislumbra muy favorable, por si esto fuera poco, las demandas en
contra del ayuntamiento por despidos injustificados, por convenios laborales
incumplidos, por falta de pago a proveedores y por multas de organismos e
instituciones estatales y federales, no dejan de llegar todos los días,
empedrando aún más el camino a esta administración.
El gasto corriente, o sea, el de todos los días es otro reto, todo lleva a donde mismo, falta dinero, para combustible para refacciones, hasta para comprar hojas blancas y plumas están batallando. el plan de austeridad parece que no está dando resultado, las inconformidades al interior se incrementan y los roces entre funcionarios cada vez están más a flor de piel.
Hoy todavía el pueblo le sigue
dando el beneficio de la duda al gobierno de Julio Ramírez, es muy pronto para
adelantar juicios y a pesar de que la comunicación oficial no ha dicho nada al
respecto y no ha mediado justificación ni explicación alguna, aun así el pueblo
sigue esperando buenos resultados, los sonoytenses, no todos por supuesto, pero
sí la mayoría, confían en que pronto el “cambio” será palpable en Sonoyta, y
aunque las necesidades son muchas, el pueblo pide poco, seguridad,
pavimentación, agua y alumbrado público, recolección de basura, honestidad,
orden, atención humana y obras que detonen el empleo para que mejore la
economía.

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